martes, 23 de agosto de 2011

Diluvio provoca inundaciones en Brasil y Paraguay



Buenos Aires, 30 de julio de 2011 (RENA). La crecida del Río Paraguay obligó a evacuar a miles de familias en Asunción y en el departamento del Alto Paraguay, mientras que el Chaco sufre el impacto de la sequía, según fuentes del país vecino. Mientras tanto, en Río grande do sul, Pernambuco y Paraíba, Brasil, murieron al menos 10 personas y otras decenas de miles tuvieron que abandonar sus hogares, como consecuencia de las intensas lluvias, informaron medios de la región.

Inundación y sequía en el Chaco paraguayo

La Municipalidad de Asunción, capital paraguaya, informó el jueves último que tuvo que rescatar a unas 2.500 familias de la ribera, afectadas por la crecida de más de 4 metros del río Paraguay. “Actualmente estamos en 4,7 metros y si llega a 5 metros se tendrían otros 1.000 damnificados más”, informó la directora general del Área Social de la Intendencia, doctora María Teresa León, al diario ABC.
En el departamento del Alto Paraguay la atípica crecida del río afecta a numerosas comunidades y, en contrapartida, un panorama de sequía impacta en localidades del centro del territorio.
El distrito de Carmelo Peralta es el más perjudicado por la crecida del Paraguay. Allí, unas 150 familias soportaban el viernes los efectos del aumento en el nivel de las aguas y tuvieron que abandonar sus viviendas inundadas.
La más castigada, según la prensa, es la comunidad de Isla Margarita, donde viven más de 100 familias, de las cuales el 90 por ciento dejó su casa. Las aguas también traspasaron los diques y produjeron enormes pérdidas entre los piscicultores y   productores de piña y banana.
Mientras tanto, en el centro del Chaco comienzan a sentirse los efectos de la sequía. Camiones cisternas de la Gobernación de Alto Paraguay transportan agua desde el río a localidades como Toro Pampa y San Carlos, ambas de Fuerte Olimpo. Se teme por el futuro del sector ganadero, el sostén económico del departamento. La última lluvia importante fue a fines de abril.
El titular del Vicariato Apostólico del Chaco, Monseñor Edmundo Valenzuela,  denunció oportunamente la destrucción de cientos de hectáreas de bosques para convertirlos en pasturas para el engorde de vacunos, y advirtió sobre los posibles efectos en el comportamiento del clima en la zona.

Desastre en Brasil

Las inundaciones provocadas por las lluvias intensas desplazaron de sus hogares a casi 20 mil personas en el sur de Brasil, informaron funcionarios de la defensa civil. En Río grande do sul, el estado más rico del país, más de 76 mil resultaron afectadas por las precipitaciones de las últimas semanas y 57 municipios fueron declarados en estado de calamidad.
El Departamento de la Defensa Civil del estado informó que las lluvias amainaron y que se espera que la gente comience a regresar a sus viviendas en los próximos días, según los últimos detalles difundidos por la prensa.
Las precipitaciones perdieron intensidad también en los estados nordestinos de Pernambuco y Paraíba, donde murieron 10 personas y unas 27 mil tuvieron que evacuarse. Deslizamientos de tierra, derrumbes de viviendas y desbordes de ríos fueron las principales consecuencias de las persistentes precipitaciones, que destruyeron más de 8 mil viviendas y obligaron a decretar la emergencia en 26 ciudades.
(JIM)

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