jueves, 23 de junio de 2011

Desastre en la Patagonia por las cenizas del volcán Puyehue



Fuente: www.renanews.com.ar
Buenos Aires, 17 de junio de 2011 (RENA). La histórica erupción del volcán chileno Puyehue produjo una catástrofe económica en la Patagonia argentina. El gobierno de Neuquén lo reconoció con la declaración de la “emergencia económica y social” y el “estado de desastre” en el departamento Los Lagos. El Ministerio de Agricultura de la Nación decretó la “emergencia agropecuaria” en Chubut, Río Negro y Neuquén, donde peligra un millón y medio de cabezas de ganado. Se incorporó la piscicultura, ya que hay un número indeterminado de peces en riesgo.

Emergencia económica

El gobernador de la sureña Neuquén, Jorge Sapag, decretó el jueves último la emergencia económica y social y el estado de desastre para el departamento Los Lagos. La declaración abarca fundamentalmente a Villa La Angostura y a toda la región alcanzada “significativamente” por los efectos indirectos de la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle desde el 4 de junio pasado.
La medida, oficializada mediante el decreto 1125 firmado en acuerdo de ministros, alcanza “a cualquier otro espacio del territorio de la provincia del Neuquén que se vea directamente afectado por esta situación y que el Poder Ejecutivo Provincial certifique fehacientemente”.
En sus fundamentos, la norma menciona que el complejo volcánico, ubicado a 38 kilómetros de Villa La Angostura, afectó al paraje El Rincón, en zona de frontera, y a ciudades más alejadas como San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Villa Traful, Zapala y Piedra del Águila, entre otras.
El texto indica la necesidad de sancionar una ley, cuyo proyecto se elevó a consideración de la Legislatura, a fin de consolidar las acciones y programas en un marco legal adecuado. También menciona que el gobierno provincial actuó de inmediato ante la aparición de un fenómeno que afectó profundamente la actividad económica de la zona -en los sectores del turismo, agropecuario, acuícola- con su impacto negativo en las fuentes de trabajo.
En el mismo sentido, ya en el orden nacional, el senador justicialista Miguel Pichetto ingresó un proyecto de ley para declarar la emergencia económica, social y productiva en las zonas afectadas de Río Negro y Neuquén. Se trataría el 29 de este mes.
Mientras tanto, la presidenta Cristina Fernández se reunió con los ministros de Desarrollo Social, Economía, Turismo, Agricultura e Interior. Se creó un grupo de seguimiento de la situación por las cenizas en coordinación con los gobernadores e intendentes. Evaluarán los casos y se asignarán los recursos necesarios.

Crisis en el campo

El Ministerio de Agricultura de la Nación decidió declarar el estado de emergencia agropecuaria en Chubut, Río Negro y Neuquén.
Según sus resoluciones, el volcán afectó explotaciones agropecuarias en los departamentos chubutenses de Gastre, Telsen y Mártires; la producción ganadera en los departamentos rionegrinos de Adolfo Alsina, San Antonio, Valcheta, 9 de Julio, 25 de Mayo, Ñorquinco, Bariloche, Pilcaniyeu, El Cuy, General Roca, Avellaneda, Pichi Mahuida y Conesa; y las explotaciones de secano en los departamentos neuquinos de Los Lagos y Collón Curá.
En todos los casos el período de emergencia va del 8 de junio de 2011 al 7 de junio de 2012. Se determinó que el 30 de septiembre de 2012 es la fecha de finalización del actual ciclo productivo para las producciones de las áreas citadas.
De acuerdo con un documento elaborado por técnicos de las EEA del INTA Bariloche y Valle Inferior, realizado a partir de observaciones “in situ” entre el 6 y el 8 de junio, se estiman unos 305 mil animales, entre ovinos, caprinos y vacunos, y alrededor de 900 a 1000 establecimientos afectados en Río Negro. En la vecina Neuquén, se calculan 149 mil animales, entre ovinos, caprinos y vacunos. El número de establecimientos afectados fue medido en 600 a 700.
Pero las cifras parecen ser peores, de acuerdo con Haroldo Lebed, director nacional de Emergencia Agropecuaria. El funcionario confirmó el 14 de junio al programa “La mañana de Télam”, que se emite por Radio Cooperativa, que las cenizas perjudican a unas 2 mil familias de pequeños productores de Río Negro, Chubut y Neuquén, que en conjunto poseen cerca de 1,5 millón de cabezas de ganado.
El gobierno destinó ayuda a productores ovinos, en tanto estableció el comité de crisis en la afectada localidad rionegrina de Ingeniero Jacobacci, y montó un operativo de ayuda que incluye 50 camiones, 30 camionetas y maquinaria vial.
Según Lebed, están en juego unas “600 mil cabezas de ganado en Río Negro, 600 mil en Chubut y 300 mil en Neuquén”, en “zonas que fueron de sequía durante los últimos tres años, donde viene de llover poco este año y el poco pasto que vino lo tapa la ceniza”.
“Es imposible que la hacienda lo pueda comer, porque lo envenena y además le daña la dentadura, lo termina matando; además le genera problemas en la vista, por lo cual la única solución es acudir en ayuda con pasto fresco y con suplementos de pasto, que pueden ser cebada o avena”, explicó.
La cartera agropecuaria informó que “hasta el momento se han comprado 35 mil fardos de alfalfa para distribuir como suplemento alimenticio al ganado ovino en el Valle Medio del Río Negro”, según un comunicado que aclara que “no existe registro de animales muertos”.
“Dada la dificultad en el acceso a los establecimientos y la necesidad de los productores de permanecer en el campo con su hacienda, 7 mil de estos fardos han llegado en camiones en los últimos días. En los próximos días, 8 mil fardos más arribarán en el Tren Patagónico”, agrega el texto.
El titular de Emergencia Agropecuaria dijo que “es imposible decir cuánto tiempo puede durar la emergencia; lo urgente es salvar la hacienda y en el corto o mediano tiempo decidir qué se hace con esta hacienda, porque o se mueve a otro lugar o se ingresa con elementos para que pueda subsistir”. Y señaló: “no es fácil, porque los camiones que tiene que llevar ese pasto o esos granos tienen la dificultad que por la cenizas se funden, por lo que hay mucha gente que se rehúsa a hacer ese flete”.

“La ceniza no es tóxica”

Las erupciones más recientes que afectaron a la región Patagónica fueron la de los volcanes Hudson y Chaitén, en 1991 y 2008 respectivamente. “Estos eventos permitieron acumular experiencia acerca del efecto de la caída de cenizas volcánicas sobre la ganadería de la región. En base a dicha experiencia sabemos que la gravedad y la magnitud del efecto de la ceniza están relacionadas con la cantidad caída y la composición de la misma”, reveló el INTA.
“La información disponible indica que la cantidad de ceniza caída en el territorio de estas provincias fue heterogénea. Normalmente se observa un gradiente de acumulación de material en función de la distancia al centro de emisión. En este caso, el patrón de distribución fue muy afectado por los vientos”.
Otro aspecto crítico fue que “un porcentaje importante del territorio presentaba síntomas de sequía”. En algunos casos, la combinación de ambos fenómenos agravó el cuadro.
De acuerdo con el análisis de lixiviados realizado en el INVAP a partir de muestras tomadas el 4/6, “presentan muy baja conductividad eléctrica y un pH ácido. Los niveles de fluoruro disueltos en el mismo son bajos y no se detecta arsénico. En cuanto a los otros cationes medidos los niveles son también muy bajos. El azufre fue medido en las cenizas, no en el lixiviado, y no constituye un aporte significativo de este elemento al suelo”.
En términos generales, dice el análisis preliminar del INTA Bariloche, el material recolectado parece relativamente inerte, no aporta cantidades significativas de solutos al agua, muy semejante a las cenizas volcánicas que dan origen a gran parte de los suelos de la región andina. Tampoco aporta cantidades significativas de nutrientes en formas disponibles al suelo, aunque puede resultar positivo el impacto sobre las propiedades físicas relacionadas con la dinámica de agua. Y el pH, si bien es ácido, “no se espera que produzca impactos en los suelos de la región, ya que poseen una elevada capacidad de amortiguación”.
De todos modos, advierte el informe, será necesario realizar nuevos análisis y  muestreos para evaluar con mayor detalle su posible impacto en las características físicas y químicas de los suelos, ya que es esperable en materiales de este tipo encontrar variabilidad en su composición.
Otro estudio, llevado a cabo por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), revela que “no se detectaron sustancias que afecten la salud, como el azufre o arsénico”, informó la agencia Télam.

Grave impacto sobre el ganado

Las cenizas actúan sobre los sistemas ganaderos de varias maneras. Según su densidad y tamaño, “pueden afectar seriamente las fuentes de agua”. Las más vulnerables son las de aguas quietas. Se recomienda dejar que las cenizas sedimenten, aunque seguramente las partículas mas finas quedarán en suspensión enturbiando el agua. “(...) hasta ahora no se han detectado sustancias toxicas en el agua, por lo que no deberían producirse problemas de salud en el ganado”, dice el trabajo del INTA.
Cuando se acumulan en cantidades importantes (más de 15 cm), las cenizas terminan cubriendo los pastos e impiden el acceso de los animales a la fuente forrajera. Las ovejas rechazan el forraje saturado de cenizas. La única alternativa es la administración de heno u otro forraje.
“Además de los efectos en el tracto respiratorio y las mucosas oculares, las cenizas penetran en el vellón de los ovinos alcanzando un peso considerable si se humedecieran por efecto de alguna lluvia. Si el animal está debilitado por falta de forraje y de agua, este peso suele “voltearlo”, impidiéndole caminar. En estos casos la muerte es inminente”.
También el hábito de pastorear en contra del viento influye en el impacto que las partículas de ceniza ejercen en los ojos de los animales, disminuyendo su visión o perdiéndola totalmente según su intensidad.
“Se espera para la próxima esquila disminución de la calidad de la fibra por déficit nutricional y contaminación del vellón con cenizas. Asimismo, en relación a la producción de corderos se deberá estar muy atentos a la nutrición de los animales en él último tercio de gestación”, recomendó.

Reclamos del sector rural

La Sociedad Rural Argentina reclamó al gobierno nacional que acelere la ayuda directa para los productores ganaderos de Neuquén y Río Negro. “Nación está abordando el tema y en eso no hay críticas, pero hace falta presión y velocidad”, dijo su titular, Hugo Biolcati.
El director y encargado de prensa de la SRA, Roberto Fernández Speroni, expresó que “lo mejor sería que el gobierno le compre la hacienda a los productores ya que está prácticamente perdida”.
“Los animales pierden la grasa, se le tapan los poros (comen pasto con arena) no se los pueden esquilar y no hay camiones que quieran hacer el traslado. La lluvia forma un aglomerado parecido al cemento y cuando la ceniza cae en los techos el agua y la arena muchas veces derrumba los galpones. El productor quiere pasto y forraje, para el transporte del mismo se puede recurrir al ejército”, aseveró.
La Sociedad Rural calculó en 1.400 los productores afectados por las pérdidas de unas 750 mil cabezas de ganado ovino, que podrían alcanzar el millón.
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa también sentó posición. “Queda demostrado una vez más los altos riesgos de la producción a cielo abierto, y desde CARBAP realizamos un llamado para que aquellos funcionarios de Gobierno que tengan la responsabilidad de actuar en estos casos, contemplen la dura situación por la que están atravesando quienes se dedican a la ganadería, a la agricultura o a las diferentes economías regionales en las zonas que han sido afectadas por dicho fenómeno”.
(Juan Ignacio Manchiola)

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